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martes, 6 de septiembre de 2011

UN NIÑO MUY DESEADO

De Elena, Bernat, Sara, Alex , Claudia y Lucrecia

(Pequeña obra de teatro en tres actos)



Personajes:

Carlos Amor, 30 años

Ángel Bueno, 33 años

Claudia Perfecta, 50 años, funcionaria del Instituto valenciano de la adopción de niños

Elena Bienvenida , 29 años, abogada

Justa Gracia, jueza de familia



ACTO PRIMERO

Despacho del Instituto Valenciano de la adopción. Es amplio y está decorado con muebles modernos y escasos dentro de la línea minimalista de la primera década del siglo XXI. Hay una mesa con un ordenador de última generación. Sentada tras ella, vemos a Claudia, una funcionaria entrada en años, enfrascada en la lectura de la pantalla. Viste ropa austera pero elegante. Se oyen unos golpes en la puerta.



Claudia: Adelante.

Entran Carlos y Ángel cogidos de la mano y con cierto aire de inseguridad. Hablan en voz baja.

Carlos: Cari, estoy muy nervioso, ¿y si no nos dan al niño?

Ángel: No te preocupes, chico, nos lo darán…

Claudia: Buenos días

Carlos y Ángel: Buenos días

Claudia: ¿En qué puedo ayudarles?

Ángel: Soy Ángel Bueno, hablé con usted ayer sobre nuestro deseo de adoptar un niño, ¿recuerda?

Claudia: ¡Ah, sí!, por aquí tengo la nota (busca unos papeles en una carpeta).¿Y su mujer?, tenía que venir con usted, es un requisito indispensable, no podemos empezar los trámites sin ella.

Ángel: ¿Perdón? ¿Qué mujer? Yo no tengo mujer, vera… es que… nosotros somos pareja, nos casamos hace dos años y ahora nos gustaría mucho tener un niño para darle todo nuestro cariño y que nuestra felicidad fuera completa.

Claudia (muy enfadada): ¿Me estáis tomando el pelo? ¿Sois gays y tenéis la desfachatez de venir aquí como una pareja normal pretendiendo adoptar un niño? ¡Fuera de mi despacho inmediatamente¡ ¡Pervertidos!

Ángel y Carlos se levantan y se dirigen hacia la puerta con gesto contrariado, Carlos está a punto de echarse a llorar.

Ángel: Tendrá noticias nuestras, volveremos a vernos ante los tribunales.



ACTO SEGUNDO

Sala del tribunal donde va a celebrarse el juicio, aparecen a un lado Carlos y Ángel como demandantes y al otro la demandada, Claudia.


La jueza, Justa Gracía: Se abre la sesión (golpea la mesa con el martillito)

Elena: Por lo visto, doña Claudia Perfecta ignora las leyes del Estado. ¿Sabía usted que se contempla la adopción homoparental desde la regulación del matrimonio entre personas del mismo sexo en España? De hecho, fue el primer país que estableció la igualdad total en lo relativo a la adopción y matrimonio para las parejas del mismo sexo.

Claudia: Mis principios me impiden someterme a esta ley, me declaro objetora de conciencia. No quiero ni pensar en lo que sufriría un pobre niño en esas circunstancias.

Elena: En ningún caso queda probado el hecho de que un menor sufra problemas psicológicos porque sus padres sean homosexuales. Diversos estudios estiman que tanto una pareja homosexual como heterosexual pueden educar de igual modo a los niños.

Claudia Perfecta: ¿Pero no se dan ustedes cuenta de que ese niño sería el hazmerreir de todos los compañeros de colegio?

Elena: Es cierto que hace falta una "reeducación" de la sociedad, sin ella estos niños, en algunos casos, pueden sufrir rechazo. Pero ya es hora de que las cosas cambien y todas las personas puedan tener los mismos derechos.

Mis clientes tienen todo el derecho a adoptar un niño como cualquier otra pareja.

Claudia perfecta: Ya me gustaría a mí ver cómo van a cuidar al niño sin una mujer.

Ángel: ¿Nos está llamando irresponsables?

La jueza: Está bien, quiero un informe completo de los demandantes. Cuando lo tenga podré determinar si son actos o no para asumir esta gran responsabilidad. Se levanta la sesión.

ACTO TERCERO

Han pasado varios meses, Carlos y Ángel aparecen con un bebé.


Carlos: ¿Has visto que guapa es?

Ángel: Sí, es una maravilla. Vamos a cuidarla mucho. Quiero que sea una niña muy estudiosa y que vaya a la Universidad, que se haga médico o arquitecto.

Carlos: Pero, cari, no vayas tan deprisa, de momento vamos a procurar que esté bien, y darle todo nuestro cariño y ya veremos qué quiere ella.

Ángel: Sí, tienes toda la razón, pero tengo tantas ilusiones…

FIN

1 comentario:

Dori dijo...

Bonita historia con final feliz, a pesar de Dña. Claudia. Pero yo creo que estos dos papás son "aptos" mas que "actos". Saludos.